San Valentín

Comer y cenar el fin de semana en La Caseta de Bombas, mirando a la bahía, es sentir que el amor no se rompe nunca. Como el dique de Gamazo. Mirarse a los ojos mientras sientes la fuerza de las montañas que te recogen de los fríos de La Meseta.

Comer en La Caseta de Bombas es querer recitar poesía a quien tienes al lado hasta que se ponga la luna por la Isla de Santa Marina. Cenar aquí en San Valentín es sellar pactos como hacen los marineros: pase lo que pase, si uno cae a la mar, el otro irá a por él. Compartir platos para dos que dejan huella, como cuando la bahía parece un reducto en el Caribe o una de esas tardes de febrero calurosas de viento sur.

San Valentín

 

Comer y cenar el fin de semana en La Caseta de Bombas, mirando a la bahía, es sentir que el amor no se rompe nunca. Como el dique de Gamazo. Mirarse a los ojos mientras sientes la fuerza de las montañas que te recogen de los fríos de La Meseta. Comer en La Caseta de Bombas es querer recitar poesía a quien tienes al lado hasta que se ponga la luna por la Isla de Santa Marina. Cenar aquí en San Valentín es sellar pactos como hacen los marineros: pase lo que pase, si uno cae a la mar, el otro irá a por él. Compartir platos para dos que dejan huella, como cuando la bahía parece un reducto en el Caribe o una de esas tardes de febrero calurosas de viento sur.

 

Hemos pensado un menú de San Valentín en La Caseta de Bombas que deje recuerdo para todo 2020 y que comprende tres pases a los que hemos llamado mareas.

-primera marea-

Cata de cuatro verduras ecológicas y sabrosas, de la huerta La Traílla: puerro con bechamel de nécoras, alcachofa frita y dos sorpresas, una verde y otra blanca, con romesco cántabro y piñones de San Esteban

-segunda marea-

Rape de la lonja de Santander a la brasa con caldereta marinera y dos salsas que aprendimos de marineros que se juntaban en la mar en noches de tormenta: ajillo colorado y alioli suave

-tercera marea-

Cata de carnes de pastores y pastoras cántabras: ternera ecológica de Siete Valles de Montaña, lechazo ecológico de Chencho, de Polaciones, y cerdo pasiego salvaje de Pablo, de La Sota (San Pedro del Romeral)

-postre-

Tiramisú de Café Angélica, que en italiano significa “llévame contigo”

-bodega-

Verdejo de la casa

Rioja de la casa

Cava de la casa con fruta de la pasión al estilo Kir Royal

40 euros